La expresión gauche divine fue creada en 1967 por el periodista Joan de Sagarra. Con ella trató de poner nombre a un heterógeneo grupo de jóvenes artistas e intelectuales que agitaban la Barcelona de los años 60, en pleno franquismo. Sus miembros descubrieron escritores hoy clásicos, transformaron la narrativa y la poesía, renovaron el diseño y la arquitectura del país.