La construcción de la civilización se basa en el recorte del principio de deseo. Por otro lado, la existencia de la civilización depende de tres factores: eliminar gradualmente todo lo que limite las tendencias de nuestros instintos, fortalecer los instintos de la vida y liberar el poder constructivo de Eros. El autor cree que el nivel obtenido por las fuerzas productivas de occidente posibilita desviar hacia Eros el exceso represivo. De esta manera conseguiríamos las pre-condiciones a favor de una civilización no represiva.



