Los vampiros sobrenaturales no existen. Nadie es eterno. La sangre no te dará ninguna energÃa. No es posible alimentarse psÃquicamente de otros. Los muertos no piden sopa ni acelgas ni ostras. Ni tampoco vienen a importunarnos, a reclamarnos sexo a chupar nuestra sangre. Y quien diga lo contrario, engaña.