Entonces y así conocÌ yo el mundo de bertsolarismo de Gasteiz. Un ambiente alegre y loco; risas, poteos, cenas y sobre todo, bertsos, bertsos y bertsos. El ligar también era algo secundario, y siendo nosotros bertsolaris de regional. Pero no fuimos los primeros, ni mucho menos! Antes que nosotros hubo algún otro loco, algún otro valiente, algún otro utópico.