El 30 de julio de 1938, al año de que los fascistas tomaran Bilbo, en un pueblo cercano a la capital, se cruzarán dos vidas. Por un lado, varios franquistas de renombre se acercan en un coche oficial. Por el otro, la familia Basabe-Uriarte se encontrará con ellos. Una familia humilde, que más que la protagonista de la historia, está acostumbrada a ser su víctima. 70 años después, un miembro de esa familia está reviviendo lo ocurrido en el desván de su casa.

