En la ciudad brasileña de Porto Alegre (más de un millón de habitantes) se desarrolla desde hace más de 13 años una experiencia de participación ciudadana singular. Sus vecinos tienen la oportunidad de participar en las decisiones sobre los gastos y los ingresos, las directrices y programas de las políticas públicas y su marcha cotidiana, gracias al Presupuesto Participativo, un sistema en el que las decisiones se toman en múltiples instancias de participación y donde las resoluciones de los vecinos tienen carácter vinculante.








