Lo que se puede oír en este de profundis es la voz de una madre nacida en la década de 1930 a 40. Con la empatía hacia la hija que se llevaron las drogas hace frente a la falta de esperanza en los últimos meses de su vida.
En esta historia, sobre una de las primeras generaciones de madres que atrapó la droga, se cuentan las vivencias de alguien que no se ha adaptado al mundo que le ha tocado vivir.