Ya no vivo en el mismo lugar, acabamos de mudarnos: de la parte vieja de Gasteiz, donde he vivido siempre, a Salburua, el nuevo barrio de la periferia. Pero no ha sido ésa mi única mudanza. Estoy recogiendo mis principales objetos de la juventud. Estoy mezclando las dudas y los miedos con la esperanza, fusionando el pasado con el futuro. Ahora ya lo sabes: ya no vivo en el mismo lugar y, seguramente, ya no soy el mismo.