Nació hace cuarenta y cuatro años y desde los catorce comenzó su militancia política boicoteando un mitin de Wallace, candidato abiertamente fascista a la presidencia de Estados Unidos. Según sus palabras, la paliza que recibió de la policía le mandó directamente a ingresar en las filas de los Panteras Negras. Fue ministro de Información de la rama del partido en Filadelfia hasta que cansado de las peleas internas en su seno y tras su derrumbe, se convierte en periodista independiente, de los de verdad, ganándose el calificativo de "la voz de los sin voz".
Fue elegido presidente de la Asociación de Periodistas Negros de Filadelfia y despedido de su trabajo por razones represivas y su apoyo al movimiento radical negro MOVE. El 3 de julio de 1982 fue condenado a la pena capital y desde esa fecha vive en un corredor de la muerte, escribiendo y hablando en la radio sobre su situación, consciente de que vive en una cárcel dentro de otra mayor. Su programa en una emisora fue abruptamente cancelado.
